Dra. Patricia Barrios


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El lavado de manos en niños

Un correcto lavado de manos es una de las medidas más importantes y económicas que podemos realizar para prevenir infecciones en nuestros niños.

Las manos están en contacto con innumerable cantidad de objetos y personas. Cuando una persona no se lava las manos con jabón puede transmitir bacterias, virus y parásitos ya sea por contacto directo (tocando a otra persona) o indirectamente (mediante superficies).

En los meses cálidos aumenta el número de infecciones digestivas como diarreas e intoxicaciones por alimentos. La mayoría de los gérmenes que generan infecciones digestivas se transmiten por vía fecal-oral, siendo las manos el principal medio de transporte de los micro-organismos.

Por eso es muy importante el lavado de manos frecuente en la vida diaria de niños y adultos. Esta medida tan simple evita muchas infecciones.

CUÁNDO DEBEMOS LAVARNOS LAS MANOS

-    Antes y después de manipular alimentos. 
-    Antes y después de amamantar. 
-    Antes y después de estar con los niños.
-    Antes y después de manipular basura o desperdicios. 
-    Después de ir al baño, sonarse la nariz, toser o estornudar. 
-    Luego de cambiar pañales al bebé. 
-    Después de haber tocado objetos “sucios”, como dinero, llaves, pasamanos, etc. 
-    Cuando se llega a casa de la calle, el trabajo, la escuela, los parques. 
-    Antes y después de atender a alguien que está enfermo o de curar heridas. 
-    Luego de haber estado en contacto con los animales. 

Educar a nuestros niños desde pequeños e inculcarles estos hábitos es necesario para fomentar un estilo de vida saludable. Así como insistimos sobre el cepillado de dientes, tomarnos un tiempo y explicarles el lavado de manos nos puede ahorrar muchas infecciones. 

LA FORMA DE LAVARSE LA MANOS

-    Sacar anillos y pulseras. 
-    Mojar las manos en agua y cubrirlas con jabón.
-    Frotar toda la superficie, incluida las palmas, el dorso, las muñecas, entre los dedos y, especialmente, debajo de       las uñas. Esto debe hacerse en unos 20 segundos. 
-    Luego se deben enjuagar con agua y secar, ya sea con una toalla limpia, secador de manos o, simplemente,            agitándolas. 

Para que el lavado sea efectivo siempre se debe utilizar jabón. Si se usa de forma adecuada, todos los jabones sirven para remover gérmenes. Si no se cuenta con jabón es posible reemplazarlo, eventualmente, con alcohol en gel.

Enseñar a lavar las manos debe encararse como un juego. Una forma sencilla para que los niños puedan calcular los 20 segundos que insume la tarea, es encontrar una canción familiar que dure ese tiempo. Por ejemplo, si cantamos el “feliz cumpleaños” dos veces seguidas. 

Así que aconsejamos a los padres estimular en sus hijos, a través del juego, la práctica del lavado de manos.