Dra. Jeannette Galazka


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Los niños y su relación con las mascotas

Tener una mascota en la casa puede resultar beneficioso para la familia y, sobre todo, para los niños. Sin embargo, para poder disfrutar al máximo de esta compañía, es necesario realizar una elección adecuada y educar a los pequeños en el cuidado del animal. 

Las mascotas son compañía para los niños y enseñan sobre la responsabilidad de cuidar a un ser vivo.  Perros, gatos, tortugas, pájaros, peces, hámsteres y conejos son los más frecuentes en nuestra civilización.  

LOS BENEFICIOS DE UNA MASCOTA

Además de incentivar el sentido de la responsabilidad, las mascotas representan “un amigo” con quien compartir juegos. Los ayuda a mejorar su lenguaje y comunicación no verbal, al interrelacionarse con el animal.
Mejoran el conocimiento de los procesos vitales, al observar el comportamiento de la mascota y contemplar situaciones como el nacimiento de crías o el fallecimiento del animal.
Las familias con mascotas tienden a pasar más tiempo juntas, incentivados por la interacción con el animal, a través de actividades de juego, cuidado y paseo.

LOS CUIDADOS

A la hora de elegir una mascota es necesario optar por una que se adapte a la  vida del niño y la familia. Por tanto, debe tenerse en cuenta. 

Condiciones del hábitat y  el espacio disponible en la casa.

Edad del niño y el modo de vida de la familia.

Debe pensarse qué se hará en las vacaciones con la mascota  

Se deben tener en cuenta factores económicos; los requerimientos varían de    acuerdo al animal, pero tienen que ver con gastos de alimentación, veterinario, vacunas, y hasta peluquería, en algunos casos.  

Los padres deben enseñar a los niños a interactuar con la mascota. Es importante no dejar al niño solo con el animal, sino controlar la interacción de ambos. Los comportamientos inadecuados y agresivos deben ser censurados con firmeza. El niño debe comprender que es un ser vivo y no se trata de un juguete, por lo que debe respetarlo. El cuidado y el juego adecuado con la mascota constituyen actividades educativas que luego repercuten en el comportamiento del niño con sus pares. 
      
Explicar a los niños que la higiene es fundamental, como por ejemplo lavarse las manos siempre después de haber estado en contacto con el animal y restringir el acceso de la mascota a las habitaciones donde el niño duerme.

En resumen: adoptar un animal estimula a los niños a ejercitar los afectos, así como dar y recibir amor. Una mascota puede mejorar el estado de ánimo de un niño enfermo, puede hacerle compañía, ayudarlo a disminuir los celos ante el nacimiento de un hermano, a comprender el fallecimiento de un ser querido. Pero es fundamental, previo a tomar la decisión, considerar los factores familiares, ambientales y los cuidados que requerirá.